ARTE PARA NIÑOS: Picasso y el Cubismo al alcance de los más pequeños

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ARTE PARA NIÑOS: Picasso y el Cubismo al alcance de los más pequeños

Cubismo | Las artes plásticas del s. XX al alcance de los más pequeños | Picasso (Pablo)
Los dos primeros cuadros que hoy os quiero mostrar fueron creados por la misma persona y entre la creación de uno y otro, aunque a primera vista puede parecer mucho más, pasaron únicamente diez años. Entre medias, por supuesto, hubo otros muchos, que los entendidos catalogan en distintas etapas: la etapa rosa, la azul... etapas que culminaron en 1907, año en el que pinta Las señoritas de Avignon, el segundo de los lienzos que hemos elegido. Una obra que se suele tomar como punto de partida de uno de los movimientos artísticos más importantes del s. XX,  la primera de las vanguardias históricas, la que rompe definitivamente con la manera de hacer tradicional en la pintura desde el Renacimiento.

 

Ambos están firmados por Pablo Picasso (1881-1973), padre junto con Juan Gris (1887-1927) y Georges Braque (1882-1963), del CUBISMO. 

 

Pablo Picasso, Las señoritas de Avignon, 1907
Pablo Picasso, Ciencia y caridad, 1897.

LA FOTOGRAFÍA cambia el rumbo de la pintura.

La primera pregunta que a mí se me pasa por la cabeza cuando veo esos dos cuadros es muy sencilla, ¿qué hace que un pintor con unas destrezas técnicas perfectamente adquiridas para hacer fieles copias de la realidad, como demuestra la primera obra que hemos visto, cambie radicalmente su manera de pintar? Pues seguro que muchas cosas, pero una que tuvo una importancia fundamental fue la fotografía. Sí, sí las fotos.

 

Giroux Daguerréotype, una de las primeras cámaras fotográficas  
producidas comercialmente, fue fabricada en París en 1839 

 

La fotografía hizo que se transformase una de las funciones principales de la pintura: representar la realidad de manera “fiel”. Picasso y otros muchos pintores de principios del s. XX se van a dar cuenta  que la fotografía ofrece algo que hasta entonces había añorado la pintura. Tanto el retrato como el paisaje pueden ser representados de forma
fidedigna y sin perder detalle por el fotógrafo. Por tanto, para ellos no tiene sentido que la pintura siga intentando ser una captación realista de la naturaleza sino que debe adaptarse para intentar representar aquello que la fotografía no puede alcanzar .

 

 

El autocromo creado por Louis Lumière puso 
la fotografía a color al acceso de todos los fotógrafos, precisamente 
1907 fue el años de su comercialización.

 

Picasso no es que no supiera hacer señoras guapísimas, sabía hacerlo muy bien, sino que sus intereses se movían hacia otras zonas de la imagen. Lo que él quería era mostrarnos a través de la pintura otras realidades. ¿Cómo logralo?

 

Pues si os parece, la mejor manera que tenemos de descubrirlo, para luego llevarlo a la práctica, es ad-mirando cuadros.

Desaparece el fondo del cuadro, la tercera dimensión.

 

La barca de Caronte de Joaquin Patinir (1515-1524)

 

Cuando vemos un cuadro Renacentista o Barroco podemos hablar de las tres dimensiones que tiene ese soporte: el ancho del cuadro, el alto del cuadro y la profundidad. Esta última dimensión es la que nos hace percibir las cosas en diferentes planos, en diferente grado de cercanía o lejanía en función de la importancia que el pintor le haya querido conceder. En definitiva estamos hablando de esa perspectiva que tantas vueltas ha dado en la historia de la pintura y que tan complicado de pintar es para cualquier niño.

 

 
Chica con Mandolina de Pablo Picasso, 1910

 

Una de las primeras cosas que llama la atención cuando uno mira un cuadro cubista, es que no se puede diferenciar lo que está en el fondo de lo que es primer plano porque precisamente lo que hacen los cubista es anular la tercera dimensión, adelantando el fondo para generar una dimensión plana, donde todo se agolpa en un primer plano, con el mismo valor perceptivo.

 

 Guitarra y mandolina de Juan Gris, 1919

 

En los cuadros cubistas desaparece la perspectiva tradicional en la búsqueda de una perspectiva múltiple. Para entender qué es esto vamos a mirar al siguiente cuadro.

¿De frente o de perfil?

 

El Cuadro que os presentamos a continuación es un retrato pintado por Picasso en 1927 y es perfecto para hablaros de esa perspectiva múltiple a la que hacía mención. Aunque antes de decir yo nada, me gustaría que contestásemos a la siguiente pregunta: ¿la señora está mirándonos de frente o de perfil? Seguro que en estos momentos hay respuestas para todos los gustos, porque dependiendo del ojo que decidáis elegir, lo hará para un lado o para el otro.

 

 

¿Cómo hace esto? Pues sencillo, pero de manera absolutamente rompedora para su época. Imaginaos cualquier cuadro del s. XVI o cualquier fotografía, lo que allí se nos ofrece es un momento, un instante de la realidad plasmado desde un único punto de vista. La Gioconda nos mira fijamente y todo el cuadro pertenece a ese momento, a ese segundo, en el que ella nos está mirando. Sus ojos, su boca, su nariz han sido pintadas en esa posición en la que nos mira.

 

 

Pues bien, los cubistas deciden que en un mismo cuadro nos quieren ofrecer varios puntos de vista: la señora mirándonos de frente, la señora de perfil, la señora mirando hacia arriba… Eso, que en una secuencia temporal, no puede suceder de una manera simultánea, van a ser capaces de plasmarlo en una misma imagen. ¿Cómo? Descomponiendo la figura. En sus cuadros, en ese afán de multiplicar los puntos de vista desde los que nos presenta la imagen veremos los ojos colocados en diferentes posiciones. En el retrato de 1927 un ojo pertenecería al momento en que la señora mira de frente, el otro representaría su perfil, e incluso los diferentes tonos de la piel serían  diferentes tonos de luz señalando con ello a otros puntos de vista y a otros distintos tiempos.

 

 
 Violín y periódico, de Georges Braque, 1912

 

Y, si en lugar de una mujer estos cubistas pintan un objeto, pongamos un violín, ¿qué hacen con la perspectiva múltiple? Pues lo mismo, representarnos diferentes vistas de ese violín simultáneamente. Para los cubistas la representación del mundo deja de tener un compromiso con la apariencia de las cosas desde un punto de vista determinado. Los cubistas elaborarán un «nuevo lenguaje» que analizará la realidad y la descompondrá en múltiples planos, planos que con el tiempo irán simplificando su forma a simples líneas y elementos geométricos.

Esquematismo- Arte primitivo

Me gustaría  volver al cuadro con el que comenzábamos, a esas Señoritas de Avignon que cambiaron el curso de pintura. Me gustaría para esta vez fijarnos en sus rostros, en la manera en la que éstos están dibujados. Lo que tenemos son caras angulosas, de óvalo alargado, esquemáticas, pintadas con trazos muy simples y algunas de ellas ya perfectamente cubistas.

 

Y ahora me gustaría mostraros otra imagen, en este caso la de una escultura  fang del siglo XIX, similar a las que Picasso contempló por primera vez en ese vital año de 1907 en el Museo de Etnográfico de París, animado por el también pintor André Derain que las coleccionaba desde hacía tiempo.

 

 

La deuda es más que evidente y es que el descubriento del arte no-occidental, en concreto en este caso del arte africano, fue una revelación para la obra de Picasso y para la de otros muchos autores que se sintieron fascinados por el arte primitivo como queda patente en los múltiples prestamos que iremos descubriendo en esta aproximación a las artes plásticas del s. XX que planteamos para los más pequeños.

¿Por qué le llamamos Cubismo?

 

No quiero acabar este artículo sin hacer mención al origen de la palabra cubismo. Éste fue puesto por el crítico francés Louis Vauxcelles  y lo hizo de una manera absolutamente despectiva pues según él, las obras de Picasso, Braque y Gris en esta multiplicación de puntos de vista y simplificación de sus formas a elementos geométricos habían acabado convirtiendose en una suma de pequeños cubos.

 

Y ahora toca pintar cubista.

Lo decía Nietzsche la mejor manera de entender una obra de arte es haciendo arte. La mejor manera que nuestros chavales se aproximen al cubismo es que pinten según el estilo cubista. ¿Cómo lo hacemos? Probablemente lo más sencillo sea que comiencen con un retrato. Yo empezaría viendo con ellos cómo los hacía Picasso, cómo pintaba los rasgos del rostro y observaremos que los ojos suelen ser  un óvalo, miraremos sus cejas, su nariz, su boca que en muchos casos se convierte en una simple línea… y tras analizar la diferentes maneras esquemáticas a las que pinta el rostro, comenzaremos a descomponerlo y a decidir los diferentes puntos de vista que queremos que participen en nuestro cuadro. 

 

Os dejo algunas propuestas que seguro que les inspiran y no os olvidéis, probablemente de todo ello lo más importante sea que una vez acabada su obra de arte os expliquen qué es lo que han pintado y cómo lo han hecho.Si hacéis la actividad y os apetece, mandádmelos me encantará verlos e incluso, si alguno le apetece, lo podemos publicar. Yo prometo buscar esta tarde y publicar algunos de los muchos retratos cubistas que mi hija decidió pintar el año pasado.

 

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