LIBROS PARA EDUCAR EN VALORES: El ladrón de palabras de Nathalie Minne

Volver al blog

LIBROS PARA EDUCAR EN VALORES: El ladrón de palabras de Nathalie Minne

LITERATURA INFANTIL | poder de la palabra
Comenzamos, como todos los lunes, con una recomendación literaria. La de hoy viene firmada por Nathalie Minne que nos sorprendió muy gratamente en 2009 con éste, su primer libro. El título no podía ser más sugerente: El ladrón de palabras.

 

 

De noche, cuando la luna alumbra el camino,
el ladrón de palabras sale con todo su equipo y se dirige a la ciudad. 
Allí, rastreando las voces y las luces, 
sin que nadie lo vea, trepa por los tejados. 
Comienza la cosecha…

 

La de hoy es una historia diferente. Una historia que nos habla de la belleza de las palabras y de la importancia que pueden llegar a tener éstas en nuestra vida. Para ello Nathalie Minne crea un  enigmático protagonista que sabedor de ello se dedica todas las noches a salir, escalera en mano, en busca  de palabras.

 

Palabras que atrapará en las turbulencias del humo de las chimeneas. Palabras que tomará de las historias que a él más le gustan, las historias que cuentan los niños. Palabras que, si él no captura, ascienden despacio y se desvanecen, poco a poco,  en el silencio de la noche.

Y así, con las alforjas bien llenas de palabras, nuestro ladronzuelo volverá cada noche ansioso a su casa para ver, catalogar, jugar y disfrutar con su cosecha. Porque él sabe muy bien que no todas las palabras son iguales, las hay de muchos tipos:

Saltarinas,
tiernas, verdes, extranjeras, 
muy gordas y rojas de ira, 
y algunas tan
largas que es imposible pronunciarlas…

 

[…]

 

Palabras dulces, mojadas, picantes y cálidas. 

 

 

Pero además las palabras son mucho más… Las palabras encierran misterios y este libro nos enseña a desvelarlos.

 

Una historia bonita y diferente, con unas muy buenas ilustraciones en donde está ya perfectamente reflejado el estilo que tanto éxito ha tenido de Nathalie Minne pero sobre todo El ladrón de palabras es un libro que provoca miles de ideas para trabajar tras su lectura: escribir palabras que nos gusten, palabras que nos provoquen miedo, palabras que nos gustaría que no exitiesen, palabras que nos hagan reir, palabras largas o cortas, palabras nuevas, bonitas, palabras recortadas de periódicos, palabras feas, palabras que nos hacen daño y que nos gustarían que no existiesen. Palabras que guardaremos en botes, palabras con las que haremos murales… Palabras con las que contaremos historias, palabras para soñar…

 

 

En este mundo que han heredado nuestros hijos en donde el poder de la imagen es cada vez más aplastante está muy bien que les mostremos que la palabra, en sí misma, sin apoyos es una fuente inagotable de emociones, capaz de tejer historias inolvidables que nos atrapan y nos conmueven. Capaz de
sembrar encuentros, de hacer amigos, de llenarnos de risas o de tristeza… capaz,
como bien nos dice el libro, de hacernos amar.
Un buen día, el ladronzuelo conoce a una niña. Y se queda mudo. 
Las palabras que con tanta paciencia ha ido atesorando ahora no le sirven. 
 
Necesita robar otras palabras… 
 
… palabras de amor 

 

Te puede interesar:

Deja tu comentario


2 + seis =